30/04/2014

Hipervínculos

Hipervínculos

El propietario de una página de internet puede remitir mediante hipervínculos, sin autorización de los titulares de derechos de autor, a obras protegidas que pueden consultarse libremente en otra página de internet.

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea así lo ha dispuesto en su reciente Sentencia de 13 de febrero de 2014. (asunto C-466/12, Svensson).

La Ley de Propiedad Intelectual considera un acto de comunicación la puesta a disposición del público de obras, por procedimientos alámbricos o inalámbricos, mediante la que cualquier persona pueda acceder a ellas desde el lugar y momento que elija. La normativa comunitaria confiere un derecho exclusivo a los titulares de autorizar o prohibir cualquier comunicación al público de sus obras. Ahora bien, la presentación en una página de Internet de enlaces sobre los que se puede pulsar y que conducen a obras que pueden consultarse libremente en otra página de Internet, no se considera un acto de comunicación en el sentido que la normativa comunitaria contempla para conceder tal derecho exclusivo, porque los contenidos remitidos son de libre acceso, abiertos. De modo que, no está protegido el mencionado derecho exclusivo y, por ende, no necesitará la autorización de los titulares.

El TJUE considera que los usuarios de la página remisora (en la que aparecen los hipervínculos), son destinatarios potenciales de la comunicación inicial (cuando los titulares publican en su página sus obras protegidas) porque éstos hubieran podido acceder directamente a esas obras en la página en la que éstas fueron comunicadas inicialmente, sin intervención del gestor de esta otra página. Éstos forman parte del público tomado en consideración por los titulares de los derechos de autor cuando éstos autorizan la comunicación, por lo que no son público nuevo.

Debido a que no se considera público nuevo, no será necesaria la autorización de los titulares de las obras protegidas, porque con o sin mediación de la página intermediaria, podrían haber consultado el contenido de la página remitida mediante hipervínculos.

Por el contrario, sí tendrán la consideración de clientes nuevos, y por ello será preceptiva la autorización de los titulares, cuando, el enlace sobre el que se puede pulsar, permitiera a los usuarios de la página en la que se encuentra dicho enlace eludir las medidas de restricción adoptadas en la página en la que se encuentra la obra protegida para limitar el acceso a ésta; Se estima que dicho público no fue tomado en consideración por los titulares de los derechos de autor cuando autorizaron la comunicación inicial, ya que sin la intervención de dicha página, los usuarios no podrían disfrutar de las obras difundidas. Este sería el caso de contenidos de pago o para abonados.

No será necesaria la autorización de los titulares aunque los internautas que pulsen sobre el enlace tengan la impresión de que la obra se les muestra en la página que contiene el enlace.

Por tanto, no se precisa la autorización de los titulares de derechos de autor cuando las remisiones sean a contenidos abiertos que puedan consultarse libremente en Internet, porque este público podría consultar las obras con o sin mediación de la página de Internet que hace las remisiones mediante hipervínculos. En caso de no ser contenido de libre acceso, sí será necesaria la autorización de los titulares de las obras protegidas.

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